Estamos preparando el especial de Navidad de La Palabra de Burgos, que se distribuye el martes 23 con la lista de la Lotería, y eso nos mantiene muy ocupados porque, aunque tengamos pocos recursos, siempre intentamos que nuestro trabajo se distinga por la concentración, el cariño y la intensidad con que lo hacemos.
Distribuir un periódico como La Palabra en en Burgos y con escaso patrimonio no es nada fácil. Comprobamos constantemente que la gente nos sigue, que muchos nos aprecian, que La Palabra tiene un importante hueco en el interés de la ciudadanía, pero alcanzar la sostenibilidad requiere también que los anunciantes publicitarios lo consideren medio adecuado para sus inserciones.
Y aquí se repite un fenómeno que define claramente esta ciudad, lo que en ella ocurre y los orígenes de los males que padece. No importa que nuestro canal de comunicación sea ancho, pues nos leen con fruición los amigos y con muchísimo interés los enemigos, algo que no ocurre con otro tipo de prensa previsible. Importa más aparecer donde se identifique claramente que el negocio, la empresa o la actividad anunciada se arrodilla ante el poder dominante. El que hay.
El gasto publicitario se mueve en la ciudad con criterios del siglo XIX, sobre todo en las empresas más grandes, cuyas cuentas las llevan gentes con la virtud principal de tener buenas conexiones personales con quienes mandan. Desde el enorme trapicheo de la publicidad institucional, usada como moneda de cambio de favores a políticos, hasta la anuencia sodomita de las firmas privadas y su particular visión teologal del marketing, casi todo huele a rancio y a veces a podrido.
Como creo que los ciudadanos no son tontos, muchos de ellos habrán advertido ya qué firmas se anuncian obstinadamente en otros medios impresos pero nunca en La Palabra. Yo lo tengo fácil, pues detecto enseguida quiénes nos niegan su astillita del pastel publicitario y obro en consecuencia no consumiendo allí ni recomendando sus productos. Pero, en aras de la salvación de este medio de comunicación que creo tan importante para el futuro de la sociedad burgalesa, animo a que nuestros simpatizantes se fijen bien en los anunciantes que consideran útil publicitarse en La Palabra y les consideren amigos además de valientes, por distinguirse de otros que no saben apartar su tendencia política o su miedo al poder de las actuaciones publicitarias.
En efecto. En la ciduad se aprecia mucho la labor de La Palabra.
Pues a ver si tenéis suerte, pero no estéis todo el día lamentandoos y echando la culpa a los demás.
Si no hubiera culpables no se les podría culpar. El problema es que los hay a cazos, amigo Javier, y que ocurren cosas en esta ciudad más acordes con una mecánica mafiosa que con la normalidad de una convivencia democrática. ¿Quiénes son para ti "los demás"? ¿Los otros medios? Pues te diré que la mayoría son culpables de permitir que personajes inmunes y soberbios, a quienes molesta que les recuerden la escasa vergüenza que tienen y que no están acostumbrados a que se publique la verdad, sigan chupando del bote que pagamos los paganos. Gracias por el comentario y por desearnos suerte, aunque no buscamos fortuna, sino justicia.
Hola Pablo Miguel Simón: Como sabes, desde Barcelona os seguimos con muchísimo interés. Comprendo que hoy, en tu tono, vaya implícito un grito ante la injusticia. En nuestra ciudad no suelen apreciar el talento. Es quejarse y quejarse por sistema, criticar en los bares, presumir de yo lo haría mejor, pero eso sí, cada uno en su trabajo y cobrando su dinero. Los hay que colocados en sus buenos puestos, son capaces de aguantar carros y carretas, ¿qué más les da?. Y luego estáis a los que se os exige que trabajéis por amor al arte, y digáis lo que quieren oir, pero sin arriesgar nada. Pues el pastel tiene que repartirse. Ya está bien de pamplinas. La gente tiene que definirse, y si no, pues que sigan murmurando y criticando, sin solucionar nada, y así nos va. Espero que la ciudad resurja en primavera, que despierte de este letargo continuo, que no sé si es debido al frío o a nuestro carácter. Pero es que ya está bien. (Y es que aunque una escuche a Bach, llegando estas horas, el genio te puede). Saludos.
No sabes lo bien que me saben tus palabras, Gelu, ni lo que se echa de menos en la ciudad tanto talento exportado por falta de recursos para retenerlo. Luchamos por mejorar la ciudad para todos, pero algunos se empeñan en vernos como enemigos. Tal vez porque saben que si se dicen las verdades con fuerza alguien las puede oír.
Me gustaría poder leer cosas en vuestros blogs en las que no se critique a nadie. Todos los días contaís la misma historia. La gente pone sus anuncios donde cree conveniente, y si hay personas que no os consideran el medio adecuado para sus inserciones, todos lo sentimos mucho, pero la culpa no la tienen los demás medios publicitarios, ni es una cuestión de política, etc. Cada anunciante pone sus inserciones donde le parece coveniente
Ya veo, Ricardo, que no lees mucho este blog, ni el de Fernando. Te animo a hacerlo y a comprobar que es falso lo que afirmas, no criticamos todos los días ni decimos las mismas cosas siempre, pero sí muchas veces lo que otros no dicen. Si el boicot del Ayuntamiento, la Diputación y la Junta a La Palabra no es una cuestión política me lo cuentas con cifras de facturación de los otros medios. Te diré los de La Palabra: cero euros al año con estos tres "clientes", que pagan a los demás periódicos cifras asombrosas con dinero de todos nonotros. En cuanto a los anunciantes privados, poco que decir, cada cual como dices gasta donde quiere y eso bien lo sabe nuestro sufrido aparato comercial. Lo que no obsta para que nuestros lectores saquen también las conclusiones que les apetezca y hagan los sayos que quieran con sus inteligentes capas.
En su día leí la noticia y dije... GRACIAS... pero no me atreví a plasmarlo por escrito. Hoy reitero mi agradecimiento por vuestra valentía, por no aceptar publicidad del negocio de la carne. Creo que sois muy diferentes y se agradece la amplitud en el abanico de opinión. Os diré más, hay días que me quedo sin mi ejemplar en papel impreso.. por algo será. ÁNIMO CON VUESTRO ESPECIAL, OS QUEREMOS

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es