
Después de la fiesta viene la cuesta. Con sus rebajas y sus números rojos a fin de mes enero no va a ser para que nos ilusionemos, así que más vale estar mirando bien la cartera por lo que pueda venir. Y lo que vendrá será más hambre para el pobre, que los grandes empresarios en tiempos de crisis aprovechan para sanear sus negocios a costa del despido barato y ganar más que cuando se ganaba; que los bancos recibirán más dinero de regalo para venderlo caro a los poco pudientes, en impúdica carambola financiada con impuestos; que la inseguridad general silenciará las ganas de reivindicar lo que nos falta, al ruego de "virgencitavirgencitaquemequedecomoestoy" entonado a ritmo de jaculatoria...
Un centenar de trabajadores municipales ya sabe lo que le queda: afrontar 2009 en el paro porque Gema Conde les ha pasado la cuchilla de la regulación. Hoy el director de Diario de Burgos felicita a la concejala por la política de deshumanización (al fin y al cabo se trata de suprimir seres humanos) en el Ayuntamiento en una de sus habituales cartas desde su tribuna, con la que no puedo estar en más desacuerdo. Todavía nadie me ha explicado cómo es posible que una empresa privada pueda lucrarse con los restos de una gestión que para el Ayuntamiento es ruinosa, siendo el Ayuntamiento una empresa que no persigue ese lucro.
Si los servicios municipales pueden dar beneficios es un atentado para los ciudadanos contribuyentes que dichos servicios se privaticen. Se enciende la sospecha de que tal vez convenga, para llegar a esa privatización, gestionar interesadamente mal esas tareas y provocar así la "necesidad" de la gestión privada, una táctica ya usada con la imposición de un hospital público para nuestra ciudad. La política del PP va por ese camino, y ahí coincido con lo que dice Ángel Olivares en su blog, cuando afirma que con estas actuaciones el Partido Popular reconoce su incapacidad para gestionar bien nuestros recursos.
Se ve que han echado cuentas y les salen bien: se van a ahorrar 200.000 euros al año mandando a la gente al paro e instaurando la gestión privada. Pues bien, ahí en la imagen (no sé cómo será de legible, perdón por las limitaciones) hay un ejemplo de los que al cabo del año se produce un centenar, el pago por un proyecto de obra de más de 30.000 euros, proyecto que tal vez nunca se ejecute como tantos otros, pero que nos cuesta un pico. Súmense los sueldos de altos cargos de confianza que literalmente no valen para nada, las sentencias gravosas como las de la gasolinera que preside el alcalde (millones de euros) y la obstinación en elegir los proyectos más caros de cada concurso para evitar su adjudicación a profesionales que no son de la cuerda, etc. Con esa cifra habría que contestar a Gema Conde, en vez de sacarla bajo palio en el Diario de Burgos como la salvadora de nuestra administración: una nueva lamida de bajos que también tiene su precio y que es superior a lo que cuestan esos cien empleos.
Y me quedo con ganas de poner algunos de los nombres de las empresas beneficiadas con estas privatizaciones, para que los más espabilados de turno aten cabos y conexiones entre sus dirigentes y quienes deciden privatizar. Confío en que la oposición se fije bien en eso, pues es en los amiguismos donde se basa la ponderancia de quienes manejan el cotarro, que aún funcionan con mecanismos feudales y apacientan siervos esclavizables a fuerza de propaganda demagógica.
Nunca he comprendido la privatización de los servicios municipales o su gestión por empresas privadas. Además, no suele ser eficaz. Buena forma de comenzar el año...
El caso es que policías se siguen nombrando a mansalva, y se agradecería verlos por la ciudad en circunstancias diferentes a las de compañeros inseparables de la grúa municipal, y en cualquier caso, verlos. El Ayuntamiento podría ahorrar suprimiendo los gastos superfluos de imagen, dádivas y publicidad en vez de decapitar cabezas, que es lo más fácil.
Puestos a privatizar, por lo menos hacerlo bien; desmantelar absolutamente toda la estructura minicipal empezando por el propio alcalde y los concejales y poner toda la gestión del municipio en manos de El Corte Inglés a cambio de unos milloncejos al año, como quien contrata una gestoría para llevar los asuntos de una comunidad de vecinos sin que los vecinos intervengan. Eso sí funcionaría. O eso, o que dejen de joder la marrana y dejen la estructura laboral del Ayuntamiento en paz.
Adelgazar lo público (somos todos) para engordar lo privado (son muy pocos). El capitalismo es el mejor sistema (con matices, y...¡muchos) para generar riqueza (?), pero el peor para repartirla. "En el medio está la virtud". Me estoy "perdiendo"; ¡voy a "focalizar"!: desconozco la trayectoria profesional, en la empresa privada, del Sr. Aparicio; pero hay cierta incongruencia entre defender la gestión privada de los servicios públicos y vivir de éstos. No me queda mucho espacio y sólo se me ocurre aquéllo de "¡a dios rogando y con el mazo dando!". Y siguiendo el pareado: ¿qué vasallos, a este señor, le han colocado?.

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