
Esa canción ya no se oye, pero en mi infancia era de las primeras en el "hit parade" de las burlas inocentes: a los tontos de Carabaña se les engañaba con una caña y, si tenías la desgracia de sufrir una broma por exceso de candidez o merced a la inocencia del bienintencionado, te lo cantaban sin misericordia y con no poco sarcasmo.
La cancioncilla me ha venido a la memoria tras leer en el blog de Ángel Olivares que queda muy poco para "la primera demostración de las falsedades en torno al nuevo hospital", pues Herrera anunció hace 4 años (cuando se instaló la valla publicitaria de la foto) que el 29 de julio de 2009 ingresaría el primer paciente en él y eso va a ser materialmente imposible. Porque las obras, según nos cuentan, llevan hoy un retraso de un año.
Olivares opina que "con ello se pondrá de manifiesto que uno de los pilares que justificaron esta encubierta privatización de la sanidad pública era falso. Se dijo que mediante este sistema se garantizaba que el hospital se construiría y entraría en servicio mucho antes que si la gestión fuera totalmente pública. Nunca se han molestado en argumentar tal afirmación porque ello supondría que la Junta de Castilla y León reconocería su propia incapacidad para gestionar los asuntos públicos".
No puedo estar más de acuerdo, todas las falacias posibles se han utilizado para conseguir que la Comunidad se ahorre las inversiones sanitarias, a las que como ciudadanos tenemos derecho, para poner nuestros intereses en manos de empresarios privados que persiguen lucro a costa de la salud. Lo que venga tras la primera mentira, todo lo demás, no debe sorprender aunque cabree: la lógica pesa mucho más que la fantasía, sólo hay que esperar al tiempo para que su brisa despeje la niebla.
Aún recuerdo, con el soniquete de la cancioncita, al entonces consejero de Sanidad, César Antón –¿"pirulero"?– duchándose en agua de Carabaña y quedando tan fresco tras afirmar –en nuestra propia ciudad, vino a decir eso– que el "esfuerzo" de Burgos asumiendo la privatización del hospital iba a permitir al resto de los hospitales de la región ser de titularidad pública.
Nosotros, como siempre, tan contentos. Los pobres tontos de Carabaña eran engañados con una simple caña. Aquí ni siquiera hace falta, por eso a lo mejor la cancioncilla se ha extinguido.
No me parece bien que trate usted de tontos a los ciudadanos y también hay quines quieren un hospital privado que tiene sus derechos, ¿no estamos en democracia?
Estimado amigo, nunca he tratado de tontos a los ciudadadanos porque los ciudadanos son muy listos uno a uno, en su mayoría. Creo que con el hospital nos han engañado y seguirán haciéndolo, pero a quien se ha tratado de tonta por parte de la Junta es a la ciudadanía, a la que parece importarle poco (así, en conjunto) que la den caña o que la engañen con ella. Gracias por leernos.
Buenas tardes: Pues los que cantaban las canciones, eran mucho menos inocentes que nosotros. Terminaban el estribillo, diciendo,..." se les engaña con una caña, menos a mí que soy de aquí". O sea que se curaban en salud, y lo advertían. Y en la canción de Antón Pirulero, lo mismo. Desde el principio, avisaban que estuvieran atentos al juego,... y el que no lo atienda, pagará una prenda.(sol/sol-la-fa/sol-mi-sol-sol/sol-sol-sol-/sol-sol-sol/sol-la-fa/sol-mi). El que no había prestado la suficiente atención, sabía que tenía que pagar por su descuido. Hoy en día, con tantas meteduras de pata, ¿alguien es responsable? y... ¿cuándo compensará los desatinos?. Saludos.
Para el Sr. Félix Sanz: desconozco su nivel de rentas, pero me gustaría saber qué prima habría que pagarle a un seguro privado para que le traten, por ejemplo, de un cáncer. Muy pocos ciudadanos podrían permitírselo, ¿no cree?.Los problemas de la sanidad pública los están "alimentando" las políticas neoliberales de quiénes todos sabemos. Por simplificar: adelgazar al Estado (¡qué somos todos!) para engordar lo privado (¡qué son los de siempre!).El derecho a la sanidad privada lo tiene usted garantizado, pero no espere que sea a costa de la pública; éso se llama parasitismo.Cuándo queramos darnos cuenta será demasiado tarde. Sólo me resta desearle ¡salud!
El derecho a tener un hospital privado no es un derecho de todos los ciudadanos. Quien quiera y tenga posibilidades de pagar a la sanidad privada que lo haga. Sí que es un derecho universal de todos los españoles el acceso a la sanidad pública. Es una vergúenza que este derecho universal se vea mediatizado por esta privatización de hecho que defiende Herrera y el PP.
Qué bueno Reyes... (Tontos y de baba... ) yo voto porque el esfuerzo le haga otra provincia y que nosotros nos beneficiamos del experimento :)... ¡si es tan positivo!
http://www.youtube.com/watch?v=TlvgsIh4qVY

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