
El Grupo Planeta ha decidido cerrar ADN.es, la versión digital del periódico gratuito que distribuye en ciudades más grandes que ésta. Cuarenta personas trabajaban en él, que van a la calle por "culpa de la crisis".
Me parece el segundo grave error de la empresa editora, que lanzó ADN la misma semana que se presentó La Palabra, en marzo de 2006: el primero fue arrojarse al mercado de la prensa gratuita con el paracaídas de 60 millones de euros, diez mil milloncejos de pesetas, cuando tres cabeceras –20 Minutos, Qué y Metro– ya cubrían el mercado. Un gran error, tratar de abrirse hueco a codazos en el pastel publicitario: demasiado esfuerzo, demasiado gasto.
La estrategia de entrar en ese mercado por debajo (la que inspiró este periódico, no sólo porque no teníamos 60 millones de euros para malgastar, sino porque es más lógico) hubiera resultado mucho más acertada para ADN. Al final el peso del papel se cobra el precio que sepulta la financiación antes de que dé tiempo a sanear la inversión.
Suprimir el diario digital es prescindir del chocolate del loro en su proyecto de comunicación, que es desmedido por otros motivos y que con estas decisiones parece querer vivir de sobras del pasado en vez de mirar el pan del futuro.
Seguramente, ahora muchos periódicos digitales remojan barbas, sobre todo los más ambiciosos. Es cierto que el mercado publicitario en la web aún está verde, pero promete mucha fruta en cuanto madure. En el papel, sin embargo, cada día se hace más difícil una gestión que llegue ser rentable: esas megalómanas torres de rotativa pueden estar al borde de una crisis que acabe ahorrando al mundo mucha deforestación. El futuro es digital, el que no lo entienda ya no es tan de este planeta.
El futuro de la prensa es digital o no será, en efecto. Caen los que se embarcaron sin creer en el proyecto.
Lo dices perfectamente: hay que creer en la edición digital para que realmente funcione. Además, no es un trabajo de resultados inmediatos con grandes márgenes de beneficio. Quizá por eso, por la idea de hacer negocios en este país que se basa en coger la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo, hayan muerto antes de crecer nuevos y frescos medios como adn.es o mobuzz.tv. El futuro es brillante, pero hay que llegar enteros y coherentes hasta él. Además, una mansión en Burgos tiene que gastar muchísimo en calefacción. Por eso no quiero ser rico, porque gasta mucho.
Lo importante a tener en cuanta nunca es la situación sino la tendencia. No conozco ningún medio impreso, y pongo el listón casi abajo del todo, que no tenga su versión digital y no conozco ningún medio digital que haya lanzado su versión impresa. La tendencia es la tendencia, que diría Manuel Manquiña
Subirán otros negocios, como el de las ópticas, que tengo las retinas desgañitadas de mirar la pantalla del ordenador... Necesito un masajista músculo-ocular. Los destellos me fatigan jeje.
Buenas tardes: Desde luego que el futuro es digital. Y los publicistas ya se han dado cuenta de la importancia del concepto. Se lo pierden quienes aún no sacan todo el rendimiento a internet. Cuestión de tiempo. Para Bipolar: Curioseaba hoy por el enlace de Código de Barras, y me he encontrado un comentario tuyo, al timo del test mortal, diciendo que tú pulsabas para escuchar la risa. ¡Genial!. Aún me estoy riendo de tu ocurrencia, imaginándote. Saludos.
No enterremos tan pronto al periódico de papel. Siempre será necesaria su compañía amiga en las horas perezosas de la mañana; en la terraza del café en verano, junto al ventanal del casino en invierno, en el vestíbulo del hotel, en la cubierta de paseo del barco (no, en la cubierta de paseo, no, que siempre hace viento); en el salón de lectura del club. Bueno, puede ser un periódico impreso en arameo; o un ejemplar de Diario de Burgos, que da gusto porque te da igual leer el de hoy que uno de hace quince años, pero eso sí: un periódico recién planchado para que no manche los dedos y que traiga esquelas. Nunca morirá un periódico así.
Gracias por vuestras opiniones. Creo que por sí solas demuestran el futuro maravilloso que el medio digital depara a la comunicación. Y también creo que el papel seguirá existiendo como soporte, seguramente evolucionando hacia una mayor dignidad formal, hacia la especialización y hacia determinadas fórmulas estéticas. Lo que sí es claro es que en la batalla de la opinión internet tiene las de ganar, si no ha vencido ya.
Hola, la web será sin duda el futuro, pero como en La Palabra no publiquéis algo más que algunas de las notas de prensa que os mandan, y no haya ninguna diferenciación, salvo los post de los blogs, creo que también tendréis que cerrar, y no será por la publicidad, sino porque no habrá motivos para entrar en vuestra web. Ánimo

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