
El documento que acompaña esta entrada (espero que pueda ser visualizado con cierta suficiencia) muestra por sí solo el estado en que se encuentra la protección sanitaria que pagamos y a la que tenemos derecho. Curiosamente, no hace mucho –coincidiendo con el día mundial contra el cáncer– se encontraba en los medios la mejor receta para luchar contra esa terrible enfermedad: la detección temprana.
Ya lo sabíamos. Si se coge a tiempo, una afección oncológica puede hoy tener buen pronóstico gracias a la investigación de las últimas décadas, pero es necesario ser ágil en la detección y en la adopción de medidas para su tratamiento. Nuestras autoridades sanitarias no lo niegan.
Por si alguien no puede verlo, el documento que se reproduce es una citación para la mamografía a que se ha de someter una mujer burgalesa, expedido a primeros de febrero de este año y convocando a la interesada para julio de 2010. Un año y medio en la lista de espera que, en caso de que se esté desarrollando un proceso tumoral, es un plazo suficientemente amplio como para pasar de la esperanza a la desesperación.
Las competencias sanitarias que asumió la Junta de Castilla y León han servido, en el caso de Burgos, para recortar las prestaciones, rebajar la calidad de la atención al usuario, aumentar los plazos de las listas de espera y desmantelar servicios de pasado prestigio, recortes que la región "agradece" con un hospital privado. Podríamos gritar que con la salud no se juega, pero nuestra opinión está de antemano descalificada en este partido que nos depara vergonzosas goleadas en contra.
Es evidente que en materia sanitaria nuestras autoridades autonómicas tienen como faro, luz y guía a Santa Esperancita Aguirre, apostolesa de la privatización mediante el sacrificio.
En cualquier asesinato, la polícía, lo primero que se pregunta es a quién beneficia el mismo. En éste caso, el crimen se está cometiendo contra la Seguridad Social; siguiendo con la lógica policial, ¿a quién benficia?. Evidentemente a la sanidad privada, que es de lo que se trata. Tal vez habría que devolver al Estado competencias tan importantes para los ciudadanos como, por ejemplo, sanidad y educación.
Es un secreto a gritos que desde el traspaso de competencias sanitarias, la sanidad pública ha ido a peor. A mucho peor. Bueno, ya ni siquiera es un secreto.
Creía que erea la única a quien le ocurría esto, pero veo que no. Esta realidad no sale en la prensa ni en la radio y somos muchas las afectads. Algo habrá que hacer pero, ¿a quién acudimos?.
Tenemos lo que nos merecemos. Las manifestaciones en Burgos fueron de mear y no echar ni gota, futuro imperfecto de lo que nos va a pasar, que ni nos van a sufragar un análisis de orina. (totalmente de acuerdo con Reyes, hay competencias que no debieron salir nunca de la protección a todos)
Hola La teoria es muy bonita,pero no nos engañemos la practica es otra muy distinta. Bipo, tienes razón mucha, somos muy comodos. Para terminar, los profesionales de la medicina todos tienen o la mayoria de los que trabajan para la sanidad pública tienen consulta privada. Este es un punto que yo eliminaria de inmedito. Así no ayudan , al contrario perjudican. Bueno es mi opinión, la cual plasmo . Saludos Fuen.

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