
Ya saben los lectores de La Palabra que nos preocupan mucho los gastos asumidos por nuestro Ayuntamiento, por eso siempre nos fijamos en la letra pequeña de las adjudicaciones, pagos de facturas y etcéteras diversos que tienen origen municipal. Pensamos que con ello hacemos un buen servicio público que pocos más abordan, a la vista de las escasas consideraciones que sobre este particular se traslucen.
A mí me da por fijarme (hay que ver, qué afición) en las empresas que realizan servicios y los cobran con cifras de cuatro dígitos y más, sólo porque –tal vez a causa del dolor que supone pagar impuestos, dolor que comparto con todos los demás doloridos– me interesa mucho saber cómo se gasta ese dineral que tanto esfuerzo nos cuesta poner y que a veces quieren hacernos creer que es de otros.
Una de las empresas que más me motiva para ese control –manías que tiene uno– es la editora del periódico Gente, que fabrica además la revista Plaza Mayor y tiene concedida la explotación de los autobuses urbanos, amén de otros pecunios. Curiosamente, los cobros de esta empresa rara vez son especificados en los resúmenes que emite el Ayuntamiento. La adjudicación de la revista está reclamada en los tribunales –con todo tipo de estrategias dilatorias y rodeada de mucho veneno por la parte contratante de la segunda parte– y la concesión de los autobuses es un misterio que ni siquiera IkerJiménez podría desvelar: nadie sabe, en los círculos profesionales de la publicidad ni en el ámbito político de la oposición, desde o hasta cuándo dura el contrato, cuáles son los términos del acuerdo, por qué concurso se adjudicó y otros detalles de lógica y exigible transparencia.
Tampoco es nada bonito el tejemaneje de algunas empresas de comunicación, adjudicatarias de todo tipo de concursos, sobre todo de Alcaldía, IMC y Festejos, a la hora de repartirse botines y otros calzados con que aguantar la crisis del sector. Sigo insistiendo en que no se mira bien, porque si se mirara aparecerían sapos y culebras en partidas dinerarias que viajan a dos o tres, a lo sumo cuatro, escogidas agencias, entre las que se encuentra la encargada de contratar los espacios publicitarios del PP en las campañas electorales de la ciudad desde hace la pila de años.
El PSOE parece preocuparse poco de estos asuntos, tal vez le da miedo descubrir algo que motive imágenes de Burgos en los telediarios nacionales por algo más que por el frío. Sin embargo, una defensa honesta de los intereses públicos ha de basarse de manera inexcusable en la transparencia. Y aquí no la hay, es evidente. Asisten los socialistas por su escasa oposición a que las irregularidades en los procesos de adjudicación se perpetúen y consoliden con toda normalidad. A quien le perjudique, ajo y agua, amigos; pero cuidado con levantar la voz, que –lo vivo a diario– habrá quien trate de buscarte la ruina con todos los medios a su alcance.
Sin embargo, henchido de constructivo afán ciudadano, recomiendo a los burgaleses sin problemas de conciencia que exijan a los políticos, y en su momento a los jueces, fórmulas de control efectivo del dinero que se mueve en el Ayuntamiento. Que se pida siquiera el historial de adjudicaciones a ciertas empresas y que se miren bien los casos frecuentes y las mayores partidas. ¿Es mucho trabajo?
Por si se quiere comenzar por algún sitio, he recortado unos puntos del orden del día del Consejo de Administración del Servicio Municipalizado de Deportes (cada vez peor servicio y menos municipalizado), donde aparecen empresas con una sólida relación de cobro municipal. Igual algún ratón de archivo se anima a asomar el bigote por algún papel, a ver si encuentra tocino:
"4. Aprobación y pago de las facturas números 20/09, 21/09, 22/09, 23/09, 24/09, 25/09, 26/09 y 27/09, emitidas por Sprintem, S.A., correspondientes a la prestación del servicio de proyectos de cursos de actividades físico-deportivas y del programa de Escuelas Deportivas Municipales, durante el mes de enero de 2.009, por importes de 1.345,64 €,11.550,56 €, 11.306,69 €, 7.981,21 €, 5.143,44 €, 2.294,84 €, 25.805,88 € y 5.498,16 €, I.V.A. incluido.
5. Aprobación y pago de la factura número 49/09, emitida por Arasti Barca, S.A., correspondiente a la prestación del servicio de proyectos de cursos de actividades físico-deportivas y del programa de Escuelas Deportivas Municipales, durante el mes de enero de 2.009, por importe de 79.735,27 €, I.V.A. incluido."
"7. Aprobación y pago de la factura número 09/0001, emitida por la U.T.E. Elitesport Gestión y Servicios, Sprintem, S.A., Arguion Yacht, correspondiente al servicio de prevención de accidentes, vigilancia y asistencia urgente para los usuarios de las Piscinas Municipales y playa del Ayuntamiento de Burgos, durante el mes de enero de 2.009, por importe de 16.184,64 €, I.V.A. incluido.
8. Aprobación y pago de las facturas números V01/1315 y V01/1350, emitidas por Sidecu, S.L., correspondientes al servicio de mantenimiento, limpieza, control, vigilancia acuática y consultoría de la Piscina Cubierta del Centro Cívico de “San Agustín”, durante el mes de enero de 2.009 y a la regulación del I.P.C. desde el 16 de noviembre de 2.008 hasta el 31 de enero de 2.009, por importes de 16.623,50 € y 1.444,57 €, respectivamente, I.V.A. incluido."
Sólo dos cosillas para el ratón: intentar definir la expresión "proyectos de cursos" y buscar en Burgos la playa en enero.
No seré yo quien vaya a investigar qué se hace en la playa en enero. Que vayan Olivares y el resto de quienes tienen la obligación por los votos que les respaldan de hacer una cosa que se llama OPOSICION. Lo que sucede en el Ayuntamiento es una puta vergüenza; pero en todos los escaños. Al final vamos a echar de menos a Álvaro Baeza.
oh oh me pareció ver un lindo gatito
Menos mal que contamos con La Palabra.
No será señor Simón que tiene envidia del Gente y por eso lo critica tanto? Sin ánimo de incordiar, ¿tanto se gana con los autobuses?
Señor/a "Xyz", le voy a contar algo que quizá desconozca: el verano pasado, uno de nuestros clientes con central en Valladolid quiso contratar un autobús para su publicidad, con la exigencia de que la campaña sólo podía durar seis meses. En Valladolid se contrató sin problemas, pero en Burgos los responsables de esta empresa de que he hablado nos exigieron un año de permanencia y un precio muy superior al que se pagaba por lucirse en la capital del Pisuerga. Con la mosca en la oreja, conseguimos que una agencia de Valladolid preguntara desde allí por las mismas condiciones y... ¡Ningún problema! Consiguieron un precio menor y sin cortapisas por estar sólo medio año en el soporte. Ignoro si esa táctica se aplica al resto de agencias de Burgos o sólo a nosotros, nos quedaremos de momento con la duda. Claro que todo esto no lo diría si no tuviera en mi poder los correos electrónicos que lo prueban, pues los servicios jurídicos de esa empresa llevan cinco años instrumentando todo tipo de querellas contra mí, la mayoría verdaderamente descabelladas y destinadas a perder, pero consiguiendo siempre que, aunque su gasto sea mayor, a mí me cueste lo mío. "Juicios tengas y los ganes", decía la maldición gitana (cuánta sabiduría nómada para regocijo de sedentarios muñecos diabólicos). Se comprenderá, por eso, que aunque sepa más cosas de las que digo, calle bastantes por no colaborar con sus intenciones. Pero si se anima un día a visitarme le enseñaré toda la documentación del concurso por el que se adjudicó a esta empresa la revista municipal, entre otros sabrosos documentos. Le aseguro que no es precisamente envidia lo que siento, yo lo llamaría repugnancia: todo lo que he contado podría ser una minucia de ser verídicos los rumores sobre el pelotazo que, según dicen, se dio en la última fase de construcción del parking de la Plaza Mayor, sin hablar de la ya prácticamente olvidada pero escandalosa privatización del camping de Fuentes Blancas. Si digo que estos negocios pertenecen al mismo conglomerado en el que se incluye esta empresa editora de gratuitos no creo que muchos se extrañen, es vox populi en ciertas esferas que todo gira en torno a una conocida marca de máquinas tragaperras. Tampoco eso me da envidia, se lo aseguro.
Arasti, además de lo dicho, lleva también las actividades de Animación Comunitaria ( que no son pocas) de los CEAS de la ciudad lo que moverá supongo una cifra importante.
¡Uh¡ ¿ Quién pone el cascabel al gato?. Fuen
"aaaa": Esa empresa mueve mucho más de lo que la gente cree. Tiene conexiones con el PP en Cantabria y es especialista en contratas públicas de admimistraciones muy escogidas en varios puntos de España, de Santander a Cádiz. Vuelvo a repetir que mirar, lo que se dice mirar, nadie mira nada.
Lo del Gente y Plaza Mayor es bastante criticado por los vecinos. Otra cosa es la modificación de conducta. Veo que necesitamos a Supernanny... ¿o será una ludópata?
A Pedro Ojeda: "...contamos con La Palabra". ¡Vaya consuelo!. No basta, ¡y ya lo siento!.
Lo cierto es que este tema de las adjudicaciones municipales tiene lo suyo. Todos, sin excepcion, tanto PP como PSOE, han hecho o hicieron lo que quisieron saltandose como quisieron la ley de contratacion con las AAPP. Pero que lo critique reiteradamente el Sr. Pablo Miguel Simon es bastante sonrojante: Critica mas o menos todos los concursos publicos de los que se acuerda (la mayoria del PP), pero siempre hace hincapie en la adjudicacion de la revista Plaza Mayor, que edita ahora los propietarios de Gente. NAvegando un poco, se puede obtener por la red informacion que no deja de resultar curiosa: El anterior adjudicatario, con un gobierno del PSOE, era SIC, empresa propiedad del Sr. Simon. Ademas, en una pagina aun colgada de Radio Arlanzon, aparece que la empresa del Sr. Simon se embolsaba 310.000 euros al año. Ahora nos cuesta a los burgaleses, segun el propio Sr. Simon, 200.000 aproximadamente. No se, pero es raro ver a este señor criticar este dispendio cuando fue el maximo beneficiario del mismo con el anteior gobierno. Por favor, un pooo de honraded por parte de los politicos, pero no nos intente usted, Sr. Simon, vender la suya.
Querida Esther, cuando he hablado de los gastos de la revista Plaza Mayor en la actualidad he calculado sobre un millón de euros al año, puede incluso que me quede bastante corto porque no sé a cuánto paga el Ayuntamiento su propia publicidad en la revista, todo es imposible conocerlo. Pero para que tenga usted más datos, puede preguntar en el Ayuntamiento por los expedientes de los concursos de adjudicación de esa revista desde el primero, que efectivamente ganó SIC demostrando que por aquel entonces ninguna otra empresa en Burgos tenía ese nivel editorial y redaccional. Me alegrará muchísimo que desempolve ese expediente y asista a cómo se hace un buen proyecto para un producto que entonces no existía. También será una satisfacción comparar los proyectos presentados en los dos concursos sucesivos, ambos claramente fraudulentos a ojos vista del que suscribe como de cualquier profano, y que sirvieron para que esa empresa relacionada con las tragaperras, el aparcamiento de la Plaza Mayor y el camping resultara adjudicataria. Amiga Esther, deseo de corazón que todo eso se haga público, me interesa de manera especial porque desde que osé protestar por tamaño atraco he sido víctima del boicot más despiadado que ninguna empresa haya sufrido en esta capital, boicot que dura cinco años y que está jalonado con todo tipo de episodios de corte mafioso y maloliente. Baste decir que esas cantidades que dice que SIC cobraba no sólo respondían a la elaboración de la revista Plaza Mayor, sino también de la revista Aforo, cuyo coste real –y esto lo saben bien los técnicos de Cultura que tan bien trabajaron por ella– era superior a lo que SIC percibía, y que se hacía por el "romanticismo" de tener en la ciudad una revista cultural que dignificara la existencia de los burgaleses, dignidad que ahora ya no existe. Además, SIC ganó por concurso nada menos que siete programas de fiestas consecutivos, desde Sagredo a Francés, dignificando el formato, inventando el programa de bolsillo y elevando con ello la categoría de nuestras fiestas. Desempolve también esos proyectos, y cuando quiera cifras acuda usted a los archivos municipales, que son públicos, para no usar las que esgrimió en su momento el concejal Lacalle con sus grandísimas dotes de verosimilitud. Compruebe luego que además SIC hizo para el IMC exposiciones de relumbrón incluso internacional, como la de María Teresa León, o tan complejas como la de Maese Calvo. Vuelva a comprobar que desde aquellas fechas en que SIC protestaba y reclamaba por sus derechos, la facturación de esta empresa con el Ayuntamiento y el IMC ha sido casi nula, incidiendo ello en la pérdida de casi el 70 por ciento de la plantilla de trabajadores entonces existente y obligando a la empresa a buscar otros mercados para sobrevivir. Compare luego la facturación anterior y posterior a esa fecha de hace cinco años de la empresa que edita el Gente, le aseguro que se sorprenderá, mucho más si pide expedientes de concurso o cosas similares. Y por último, se puede estar a favor o no del gasto que supone hacer una revista como ésta, si yo la critico es porque está más cerca del panfleto político que del servicio público (compare los 37 números primeros con el resto y sabrá a lo que me refiero), pero de lo que si hay que estar en contra es de que entre cuatro amigos se lleven muerto por su cara bonita el dinero de todos, pisoteando los derechos de los demás. Un cordial saludo.

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es