Maravilloso post que has escrito, la verdad es que me ha encantado. A veces, estamos envueltos en niebla, siendo que la misma no nos deja ver más allá, pero debemos pensar que esa niebla, se evaporará en algún momento, y volverá a salir el sol para dejarnos los reflejos de sus destellos en todo nuestro entorno y nos cubrirá las miradas con sus rayos de luz y de fuerza. Un beso.
Gracias, María, por tus bellas palabras. La esperanza de que el sol salga es lo que nos hace seguir hacia adelante y en tu blog siempre hay hermosos amaneceres. Besos para ti.
¡Extraordinaria puntería!. Los tres barcos ( guión, imagen y sonido) tocados y hundidos. De verdad, ¡¡¡"chapeau"!!!
Muchas gracias, Reyes. Muy de verdad, lo aprecio.
Buenas noches, Pablo Miguel Simón: Tremenda tu entrada. Lo que describes es tristeza en estado puro o depresión, o desilusión. La imagen del cuadro de Odilon Redon es perfecta. Él a todos los dibujos y litografías de esta época los llamaba "Los Negros". Fíjate, dan ganas de tender la mano, para que la persona se incorpore y venga al exterior, para que salga de la oscuridad, y llegue hasta nosotros. Con ese pequeño gesto lograríamos evitar el dolor que debe suponer encontrarse así. Al genial pintor, algo debió de ocurrirle que cambió su forma de ver la vida, cuando estaba alrededor de los 50 años, pues sus pinturas a partir de este momento aparecen llenas de color. Son bellísimas, y transmiten alegría sus composiciones florales y sus hombres y caballos alados. Saludos. P.D.: La música:... El sol, eclipsado por la luna. ¿No parece increible?.
Te dije que no contases nada, Miguel; que había sido un período de mi vida oscuro, que casi me suidido, pero que ya está superado. En fin; ya está hecho.

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es