
Sería muy fácil comentar con ironía y hasta con cierta aberración las últimas noticias que nos depara la actividad católica: no hay que ser un lince para desmontar ciertos sofismas que fundamentan la campaña eclesiástica contra el aborto, en la que los obispos invertirán un buen pellizco del diezmo arrancado al feligrés y al mismo reino. Tampoco creo que se deban gastar muchas palabras glosando las declaraciones de Ratzinger en Camerún, uno de los países del mundo entre los más afectados por el azote del sida, donde el bonete máximo ha asegurado que el uso del condón no evita la enfermedad, sino que –por contra– la favorece.
No me esforzaré en valorar las estrategias de comunicación de una asociación religiosa que juega con conceptos como el "temor de Dios" para convencer a los acólitos de su "amor infinito". Antes bien, me gustaría significar la anacrónica preponderancia que todavía hoy mantiene la religión en asuntos públicos y el poder de coacción que es capaz de ejercer sobre los estados. Lejos de la aconfesionalidad constitucional, la España profunda sigue siendo masa de misa y penitencia que comulga con el maná del púlpito. Y quien manda no se olvida de ello, y si se olvida lo paga.
Por eso la "rajada" de Herrera el otro día, en esta tele que se ha comprado para salir bonito, no se explica más que por el cabreo que le produce la negativa de Cajacírculo a sacramentarse con la fusión de cajas. De repente, un beneficiario de la doctrina que se imparte en las homilías regionales, y que se traduce en un montonazo de votos, carga contra las huestes sacras y critica que las canonjías tengan responsabilidades en algunas entidades de ahorro. Ese plural mayestático es fácilmente simplificable y en la región sólo aplicable a Cajacírculo. Qué poco tacto con una entidad que cumple cien años y que se alimenta de los ahorros de miles de burgaleses.
Supongo que la misercordia eclesiástica perdonará el descarrío del presidente regional y le ortorgará indulgencias previo acuerdo que a ambas partes satisfaga, seguramente exento de iva. No creo que por un disculpable pecado de soberbia se vaya a emitir en los sermones la conveniencia de votar a los socialistas o a otros demonios aún peores, hasta esa mejilla podíamos llegar.
Están echando a la gente a patadas. Supongo que así se sentirán más seguros.
Lo de la Iglesia en los asuntos propios no tiene nombre, y lo se quejan y se autoproclaman perseguidos, qué asociación en este Estado tiene más libertad que la Iglesia??
¡Qué más decir!. Los dogmas no admiten discusión (¡vaya "rebuznancia") y, además, no pagan iva. Cuatro siglos en "admitir" el "eppur si muove". ¡J...!, la paciencia tiene un límite, ¿no?. Lo de Herrea es sólo un "pecadillo", no necesita ni confesión
Estos han perdido en norte hace tiempo. Pero lo peor es que los feligreses escasean y cada día más. El sentido común ni lo encuentran y así les va, de mal en peor. Ellos a lo suyo. Por los siglos de los siglos AMEN. Fuen
No has hablado de LIMOSNAS. Meta algunas al CAJON
Cualquier disparate, por no decir maldad, es esperable de una religión que mantiene que cualquier persona por el hecho de nacer, de ser, lo hace con una mácula (el pecado original), que es la idea/dogma más macabra concebible. Menos mal que la mancha puede borrarse si el neonato es bautizado y así integrado bajo la tutela de la iglesia: MAQUIAVELICO (que me perdone D. Nicolás, que en comparación era un aficionado). Después de esto ... lo del condón y otro sinfín de amenazas son un partido amistoso.
Buenos días, Pablo Miguel Simón: Hoy no tengo ganas de escribir, pero ¡qué poco fotogénico es este Papa!. O ¿sí, que lo es?. Las fotos cantan. Saludos.
Tranquilo; entre perros no se muerden; además, Herrera juega juega como canterano con el equipo del Opus, que no es moco de pavo.
Lo que debería ser, es que lo socios y forofos de esta asociación, como de cualquier peña, alimentaran con sus dineros el despliegue de actuaciones de sus emisarios. Reducidos a la mínima expresión el mundo sería más llevadero. Y el que quiera seguirlos que lo haga. Me gustaría conocer cuántos estarían dispuestos a pagar de su bolsillo...
Soy DIOS y tengo un BLOG
Gracias a todos por los comentarios y no olvidéis mencionar este pecado en vuestra próxima confesión. Abrazos píos.
Gracias, Luis, por ese enlace. Hablar con dios es grande, y la verdad es que habla claro en su blog.
Ni padre, ni hijo, ni espíritu santo. ¡Pero aquí sigo!. Ya han pasado 2000 años (¡éso dicen!) y mi "web" no ha caducado. "¡Que se lo han creído, matarilerilerile..., qué se lo han creído, matarilerilerón, chis pón!".(¿quién "demonio" cierra el "blog"?)
A vosotros os ha dicho alguien que es obligatario pertenecer a la Iglesia católica, o creer en Dios? Eso pasa en otras religiones más radicales. Aquí es una cuestión de Creer o no Creer y de respetar las reglas de la sociedad y ya está.

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es