El texto me lo envía Carlos Sancho, del Grupo de Burgos de Amnistía Internacional. Estas palabras retratan el mundo en el que sobrevivimos, donde es urgente hacer caminos, piedra a piedra, para caminar hacia la dignidad del ser humano. Por contra, sin estar libres de pecado somos capaces de arrojar esas piedras contra los más débiles.
"Según Amnistía Internacional (AI), Aisha Ibrahim, lapidada el pasado día 27 en Somalia, era una niña de 13 años y no una mujer de 23 como han informado los medios de comunicación. Un grupo de cincuenta hombres la apedrearon hasta morir en presencia de cerca de mil espectadores. Aisha había sido acusada de adulterio tras denunciar que había sido violada por tres hombres, ninguno de los cuales ha sido arrestado. Según fuentes de esta organización, milicianos armados dispararon contra algunos asistentes que pretendían evitar la lapidación, resultando muerto un joven. En este caso se dan unidas todas las formas posibles de brutalidad: violencia contra las mujeres, pena de muerte, lapidación, uso desproporcionado de las armas y ejecución de una menor. En www.es.amnesty.org seguimos luchando contra todas estas formas de barbarie."
Me has dado la noche Miguel; tengo ganas de vomitar.
Me parece increíble que todavía se siga ejecutando este tipo de "justicia". creo que los gobiernos deberían dedicar más esfuerzos en evitar que estas personas, sobre todo mujeres, sean torturadas y asesinadas por algo de lo que ni siquiera son culpables. Creo que les parece más cómodo mirar hacia otro lado y no le dan la importancia que se merece porque no pasa dentro de sus fronteras. Apoyemos a Amnistía ya que son de los pocos que intentan remediar esta situación
¡¡¡Power to the women!!!

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es