

La organización del Ajobook 2009 (es decir, yo) se ha encontrado con algunas incidencias que afectan al evento y que paso a comentar:
En primer lugar, han citado a mi suegro para una operación de cataratas, que tenía en (des)espera, justamente el viernes por la mañana. Eso implica que Ofelia no puede asistir por estar obligada a atender a su padre y a su madre, que también está convaleciente. Una gran puñeta, pero así son las cosas del cuarto mandamiento cuando se convierte en primero. Por otra parte, en Duruelo no nos dan permiso para encender ni siquiera un mechero, a pesar de las gestiones de mi amigo el alguacil. No se puede hacer en el monte del pueblo y para este plato es esencial que el pinar sea uno de los principales ingredientes.
Por todo ello, el Ajobook se pospone con intención de reprogramarlo en septiembre si ya es posible hacer fuego. Así, además, gente que esta vez no podía pero sí quería, como Blogofago o Bipolar, pueden tener otra oportunidad.
Sin embargo, he encontrado la manera de degustar el plato y no estropear los planes de los que podemos y queremos ir. Adelanto que no seremos muchos, unos quince en total, y que tendremos que viajar cinco kilómetros más hasta Covaleda, donde en un bellísimo paraje un hostelero de la zona nos preparará lo que allí llaman "caldereta", que es el ajo carretero hecho en sartén. Está igualmente delicioso. Aprovecharemos el tiempo para hacer algo de turismo por el paraje de Castroviejo (he puesto dos imágenes) y cogeremos agua de la mejor fuente de la comarca, certificada por demostración empírica y corroboración científica.
La idea es llegar a Duruelo (una hora desde Burgos) a las 11,30 del sábado, saludar unos torreznos en el Hostal Torreblanca (está en la carretera, justo antes de cruzar el Duero) y subir a Castroviejo. Sobre las 14,30 horas llegaremos al Refugio de Pescadores en Covaleda (he encontrado una imagen, pero es de muy mala calidad), donde el plato estará casi listo. Lo que venga después lo contaremos en capítulo aparte, si es decoroso hacerlo.
¡Quince, la niña bonita!. Igual que esa sierra. Una pregunta: ¿irá algún niño?. Es que resulta que yo tengo dos (mi hijo y mi marido) y no sé que hacer con ellos. A ver si les convenzo.
Ya estamos con la puñetera prohibición de hacer fuego... como si en la sierra no hubiesen cuidado de los montes durante cientos de años. Segun la Ley de Montes que han endosado a la comarca contra la voluntad popular, necesitaríais un "permiso especial" de la junta para hacer una barbacoa. Vamos a ver que pasa en las calderetas de los pueblos. En fin, ¡a pasarlo bien y que os haga buen tiempo!
Reyes: vamos unos cuantos niños de muy diferentes edades. Creo que el más joven tiene 11 años y los más mayores mejor no lo decimos. Si os animáis estoy seguro de que disfrutaréis como críos. Ricardo: fíjate que hemos propuesto hacerlo a gas, pero ni por ésas. Afortunadamente, en Covaleda hemos podido conseguir un apaño.
Querido Miguel: no tengo buenas noticias. Espero poder apuntarme en septiembre, porque me apetece mucho. Un fuerte abrazo.
Buenas noches, Pablo Miguel Simón: Programar una agenda con antelación, cuando hay horarios, y personas dependientes detrás, nunca es fácil. Por eso internet es tan mágico, y hay que aprovecharlo a tope. Increíble y extraña la piedra de la fotografía. Está cual vigilante, contemplando incansable el paisaje; controlando impasible, los vuelos de águilas, buitres, halcones... Espero verla de cerca. Quizás en septiembre. Saludos. P.D.: Entiendo perfectamente la prohibición de hacer fuego. En cada viaje, me admira lo cuidados que están los pinares de Soria. Es un lujo a agradecer en estos tiempos que corren.
Snif snif... pasadlo superrrrrequetebién. Nanuit, ésta tú y yo la tenemos que vengar, revisa tu agenda. De todas formas a la de septiembre me apunto vive dios! Divertimentos a los que vayan
Lo tuyo no es la asistencia por la Alcaldía... está visto

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