
La Policía detuvo ayer a un sujeto que trataba de robar una bicicleta reventando su candado, para lo que iba pertrechado del pertinente instrumental guardado en una mochila. Antes de que pudiera pedalear con la ansiada montura los agentes le sorprendieron con las manos en la cadena recién partida, gracias al solícito aviso de una vecina que se ganó una felicitación cívica. El suceso ocurría en plena Plaza Mayor y en domingo, hay que ver lo tontos que son a veces los cacos.
Al leer el comunicado me he acordado de Montxo y de su blog (enbiciporburgos), que siempre recomiendo, suponiendo que el colectivo de propietarios legales de bicis estará satisfecho con la operación. Al menos por una vez se ha evitado el disgusto de palpar la ausencia de la propiedad rodante, otra de las amenazas contra las que luchan los sufridos y cívicos ciclistas.
También me ha parecido una buena noticia para los planes de movilidad municipales: bastante es soportar el deplorable estado de conservación e idoneidad del carril bici en muchos tramos de la ciudad, como para introducir más elementos que desanimen a los potenciales ciudadanos no contaminantes del mañana. Un tanto para el urbanismo civilizado, aún quedan muchos por marcar.
Pero, además, el escrito me ha traído a la memoria la película "Ladrón de bicicletas", de Vittorio de Sica. Cuando la vi tenía doce años y recuerdo el golpe como ningún otro que me hayan dado en el estómago. Desde hacía dos era huérfano de padre, por lo que la relación entre los protagonistas, hombre y niño ante las circunstancias de una posguerra que tan bien narraba el neorrealismo italiano, se introdujo desde la primera escena en mi ánimo desprotegido. La angustia creciente hasta el desenlace dejó en mi cabeza, tras aquel dolor abdominal, muchísimas preguntas.
Algunas de aquellas preguntas se respondieron solas al dejar de ser niño. Sin embargo, otras, capaces de volver a reproducir la angustia que acompaña a la vida real, permanecen airadamente sin respuesta. ¿Cómo es posible que alguien necesite aún robar una bicicleta? En la piel del ladrón, intuyo, hay contestaciones marcadas a fuego que señalan culpas en todas las direcciones.
Quizá, querido Miguel, es tiempo de volver al neorrealismo. Sería lo apropiado para esta sociedad.
Para que luego digamos que Burgos no es una cittá aperta. El problema sería que el Ladrón de bicicletas no la robase ni para trabajar ni para comer, si no por otros motivos más inconfensables y mafiosillos. Felicitar a las fuerzas del orden público, y rogar si en sala hay algún Federico Fellini que prepare una buena película sobre Burgos y su fauna y Flora.Asegurado el éxito en taquilla.
Ni la bicicleta robada es el sustento de una familia, ni la Plaza Mayor una barriada, ni la miseria de entonces es la de ahora. Ahí está el cebo de los "neo".
Que verdad… eso de que hay mil formas de transmitir emociones. Con un hecho delictivo, concatenaste una película (48) Nos llevaste a tu niñez, hablaste de tu padre… el ayer y el hoy… fuerte… realmente fuerte… Besitos. Silvi.
Primero: El ladrón de bicicletas es una peli para revisitar, porque, como señalas, está impregnada del mejor cine. Segundo, lo de la bici, asunto que me toca de cerca porque para mí es mi principal medio de locomoción. En Burgos se están haciendo cosas en favor del uso de la bicicleta, pero también se deshacen. El carril bici es un vial del que se prescinde si hay obras, si hay mercadillos, si hay lluvia, si hay hojas... ¿Alguien se atrevería a hacer eso con los coches? Y como alguien me robe la bici... (Banda sonora recomendada, ésta)
Eso del neorrealismo estuvo muy bien, y era bonito. Los rateros de las películas de entonces se parecían a los de los barrios, pero estoy con atapuerques, ahora lo que abunda es el hijoputa. En la realidad y, si me apura, también en el cine.
De sinverguenzas está el mundo lleno, y el "temor" de todos los días a encontrarte solo el candado (y encima roto) está ahí. Espero que a partir de ahora se lo piensen antes de volver a intentarlo, que remedio nos queda.
yo sé de un juez que fue robado por un caco y fue a la trena directamente y sin pasar por la casilla de salida. jajajajaja. Lo siento Atapuerqués, pero veo más necesaria otra Facultad (esto es la oferta y la demanda) y la revisión ocular obligatoria a la población civil. [dos añitos... ]

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