
Volver...
con la frente marchita,
las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir...
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada...
El pasado sábado asistí a una cena muy entretenida, en la que nos volvimos a ver las caras unas cuarenta personas directamente relacionadas con la génesis de Diario 16 Burgos. En este mes de septiembre se han cumplido veinte años desde que vio la luz ese número uno que ilustra esta entrada, abriendo en el panorama informativo burgalés una brecha que ya no se ha cerrado y que cubrió la necesidad de nuevos modos en la manera de comunicar.
La coincidencia fue general en el reconocimiento que todos profesamos a los "padres" de aquella aventura, entre los que destacan tres nombres: el director Arsenio Escolar, hoy director de 20 Minutos, el redactor jefe José Ángel Esteban, hoy destacado guionista cinematográfico, y el empresario Juan Renedo, que corrió con los gastos de aquel lanzamiento. Para los tres hubo aplausos en una cena que tuvo muchas sonrisas y las naturales emociones de los reencuentros, en su mayor parte felices anagnórisis que merecían ser regadas por un vino estupendo. Y así fue.
También fue aplaudido Martín Serrano, feliz promotor del encuentro y responsable de su éxito, y fue bonito el recuerdo para dos personas muy emblemáticas en esta historia que ya no están entre nosotros y que, de haber estado, nos hubieran alegrado mucho más la fiesta: el ilustrador José Luis Larrosa, "Pepe", y el genial Virgilio Mazuela. Burgaleses deslumbrantes en su ciudad oscurecidos, no en nuestras memorias.
El rescoldo de los recuerdos chisporroteaba en conversaciones cruzadas que casi siempre encontraban el mismo corolario, ese orgullo particular que acompaña a cuantos participamos de aquel nacimiento. Eché de menos a algunas personas: Pachi, Chusa, César Presto, Begoña..., que tanta importancia tuvieron durante aquellos tres primeros años. Seguro que se prepara otra para el cuarto de siglo: Martín, apúntame.
La historia de Diario 16 Burgos es una curiosa metáfora de la realidad ciudadana: nació como necesidad en una sociedad uniformada, fruto de la inteligencia y la audacia de brillantes burgaleses, se consolidó como alternativa de comunicación y resultó clave para que el caso de la Construcción no quedara en anécdota. Los tres primeros años fueron ejemplo de periodismo valiente, moderno, comprometido social y culturalmente y, además, divertido. La calidad de sus textos e informaciones fue creando estela pero el poder económico procuró que cambiara de manos. Entonces llamaron a Óscar Campillo para que se bajara los pantalones ante Peña y pagaron las indemnizaciones por los despidos señalados, entre ellos el mío. Después pusieron un director de paja que a mí siempre me pareció un espantapájaros y se dedicaron a sumir la cabecera en la agonía, hasta su óbito. La buena memoria de aquelllos comienzos por fin descansó en paz.
Sorprendentemente, los mejores frutos de aquel huerto hermoso que se plantó en la calle Maese Calvo los recogió la competencia, Diario de Burgos. No sólo se vio forzado a un proceso de modernización que le sacó del siglo XIX, sino que muchos de los nombres que han pasado o permanecen en su staff proceden del 16. Profesionales de los buenos, por supuesto, Florentino no ficha a ciegas. Y ahí nace la metafora, en quiénes plantan los huertos en esta ciudad y quién se come el género. También tenía otra metáfora para las malas hierbas que en todos los huertos crecen, pero ésa la dejo para otro día.

El día en que se puede poner en duda el dicho lapidario "Torres más altas han caído" resulta que es el día de nuestro aniversario, el de La Palabra Digital. Sólo es el primero y se nota que no estamos entrenados en organizar celebraciones, aunque la necesidad de transmitir austeridad en tiempos de crisis nos pueda servir de coartada.
El bebé es bonito y tiene sus cosas que encandilan, pero pasa un hambre el pobre que le tiene todo el día en un lamento. Eso sí, siempre lleva limpio el pañal y sabe señalar todo lo que no le gusta. Como de lo que le gusta le dan muy poco ha tenido con frecuencia que ir al médico, que también es psicólogo infantil, y sólo nos ha dicho lo que ya sabíamos, que cuando el niño tenga algo de comer se pasarán todos sus problemas.
Así que estamos un día sí y otro también a base de papillas de ilusión, preparadas con agua del grifo frecuentemente amarga y celebrando como una fiesta cada sonrisa. Como la de hoy, una sonrisa de tarta que felicita a todos los que han hecho posible llegar a tanto con tan poco, desde uno u otro lado de la página.
Que la salud nos acompañe hasta celebrar el próximo. Felicidades.

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es