
La semana pasada, en una radio burgalesa, un tertuliano del PSOE y otro de Izquierda Unida comentaron una de esas noticias que no suelen llegar a ocupar titulares en los medios, pero que corren de boca en boca con más virulencia que un herpes. Según unas fotocopias que han circulado profusamente por ahí, el concejal Diego Fernández Malvido podría haber encargado a una floristería de Burgos plantas y arreglos por valor de más de dos mil euros para la terraza de su apartamento, desviando –según el anónimo– el pago a la empresa Cespa.
En la carta se dice que todo esto ocurría en mayo de 2007, cuando Cespa era la concesionaria del mantenimiento de los parques y jardines de Burgos, un contrato por el que unas cuantas empresas estarían dispuestas a hacer cualquier esfuerzo. Pero, mira lo que son las cosas, cuando todo el mundo esperaba que Cespa renovara la concesión, el concurso de los parques y jardines se lo lleva otra empresa, una UTE que pasaba por allí. Según se cuenta en las fotocopias, Cespa se niega en octubre al pago de esa factura y ahí comienza el lío.
El sábado por la mañana, hace ya una semana, llegó a mi buzón una copia del anónimo, anónimamente introducida en él. Junto a una carta en la que se asegura que esta información ha sido enviada "a todos los medios de comunicación de la provincia de Burgos", se adjunta una copia de un presupuesto de la Floristería Castilla dirigido a Diego Fernández, además de un albarán de arreglos efectuados en la dirección del concejal y a su nombre; por último, una carta de reclamación de ese importe dirigida a Cespa, con anotaciones a mano de las gestiones que, supuestamente, ha hecho una persona desde Floristería Castilla.
Puedo asegurar que los intentos de hablar con el responsable de la floristería han sido baldíos, a pesar de haberme presentado personalmente allí y haber dejado copia del anónimo. Sólo puedo decir que a mi entender el principal sospechoso de la difusión de esta información es precisamente este negocio, y lo pienso con más fuerza por la actitud de no dar la cara en asuntos que tanto importan, en lo que me parece el famoso deporte de arrojar la piedra escondiendo la mano.
Malvido, sin embargo, sí nos contestó. Como es lógico, lo negó todo e incluso aseguró que se iba a querellar contra los tertulianos que le citaron: aseguro que estoy expectante. He llegado a pensar que pueda ser un montaje para que los "incautos" caigamos en la trampa de difundir información falsa buscándonos la ruina, pero no me cuadra por muchos motivos. Me convence mucho más la existencia de los hechos tal y como los presenta el anónimo, aunque estimo que, al ser la cantidad tan exigua, se podrá arreglar el tema "de tapadillo", aquí paz y después gloria a los de las alturas.
Me divierte imaginar los cabreos que el temita estará causando en unos y en otros. Unos por verse mezclados en asuntos nada elegantes y otros por tener ahora más difícil lo de arreglarse el jardín, que quien dice un jardín dice un chalé a nombre de una tía abuela de la que heredar. Algo me dice desde hace seis años que nuestro dinero no está seguro en las manos que lo manejan, y no sólo por el desastre continuado en la gestión. La oposición debiera exigir una auditoría en el Ayuntamiento y en las empresas que habitualmente trabajan con él. Tampoco estaría de más que se hicieran públicos los bienes de los concejales, que lo exige la ley pero no se cumple.
Hoy por hoy, tengo la sensación de que nos están desvalijando, pero nos lo dicen con flores. Es todo un detalle.

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