
Los europarlamentarios han decidido subirse el sueldo 4.000 euros más al mes, que con los tres mil y pico que antes percibían no les daba para el taxi – http://www.larazon.es/noticia/los-eurodiputados-espanoles-se-subiran-el-sueldo-4-000-euros-al-mes-desde-julio –. No es mi afán criticar los emolumentos de nuestros representantes en Europa, sino los de la práctica totalidad de los representantes políticos que cobran de los ciudadanos, a veces por partida doble y hasta triple, como nuestro alcalde.
Tampoco me meto con la cifra: el trabajo político ha de estar estar bien pagado, porque de otra manera sería inexplicable que alguien se interesase por desempeñar ese oficio, a no ser que sus verdaderas intenciones no fueran las de servir al pueblo sino las de servirse a sí mismo. Por eso suelo desconfiar de los políticos, y más de los que menos cobran: no me cuadra tanta vocación.
Con lo que sí me meto es con su preparación. Hasta para ser barrendero te exigen el Graduado Escolar, no es posible que político pueda ser cualquier aficionado o un señor que haya estudiado Químicas con muchos cum laude. No me vale. Para ser político debiera cursarse una dura carrera que cubriera con sus contenidos las nociones específicas de la difícil materia en la que, hoy por hoy, se cosechan los suspensos más sonoros pero se pasa curso, vía reelección, aunque no se supere el muy deficiente.
La profesionalización de la política pondría coto a muchos desmanes que se comenten a diestra, centro y siniestra del espectro ideológico. Ya sé que me dirán que hay muchos pueblos sin posibilidad de pagarse políticos de carrera, pero para ellos podrían crearse módulos formativos con exigencia de aprobado, que no es tan difícil, con sus reciclajes periódicos y todo. Que obtengan su permiso para presentarse en las elecciones y que, si son elegidos, se les pague por trabajar.
Y que se les exija trabajar bien. Coronando el sistema, habría que introducir un severo mecanismo de inspección y control de la actividad de los representantes, para evitar las "sorpresas" que procura el manejo del dinero público y la gestión de los intereses del colectivo. A ese tipo de políticos "formados" les pondría un sueldo muy bueno, para que no les pesara el sufrimiento de ser empleados públicos, y me iría a descansar bastante más tranquilo seguro de que se trabaja por el plural de forma singular.

- lapalabradigital.es | Aviso Legal | Publicidad | Contactar -
correo: info[arroba]lapalabradigital.es